COLECTIVO WETRIPANTU

¡¡¡Solo la lucha nos hará libres!!!

lunes, 11 de enero de 2010

Respuesta sindical a la propuesta de votar en segunda vuelta.

Tres dirigentes sindicales de la corriente sindical autónoma e independiente hemos respondido haciendo hincapié en demostrar que no solo existen alternativas electorales, sino que sea cual sea el próximo gobierno, nuestra suerte como trabajadores depende de otros factores mucho más importantes.



Dirigente de la Asociación de Funcionarios de la Dirección del Trabajo.

Soy dirigente social, de izquierda (si eso es algo en estos días), mi frente de acción es el sector público. En la coyuntura político-electoral hablo por mí, no tengo mandato especial de mis asociados para representarlos, es mejor en estas cosas que cada cual hable por sí mismo.

La verdad, es que preferiría no estar inscrita, para no ser parte de este baile remozado, que se repite cada cuatro años, llamado el “mal menor”. Pero lamentablemente tengo que votar y lo haré con libertad y plenamente conciente. No, no votaré por Piñera, pero tampoco lo haré por Frei, ya que soy parte de ese mundo de seres excluidos, algunos anulados y otros tantos humillados en el cotidiano devenir de la
“dictadura de los buenos”, digo, de la Concertación.

Entonces, cuando Manuel (Cabieses -director del periódico Punto Final) escribe esta invitación a ‘ir por más’, haciendo un símil con lo ocurrido en 1970, lo que uno ve es que no hay espacio para poner condiciones, ya está todo cocinado o en vías de cocinarse entre las cúpulas políticas de la concertación y MEO. El PC, con el pacto por omisión y su ganancia de 3 diputados, ya se dio por pagado. Si el costo
fue claudicar, ellos tendrán sus explicaciones (sendas explicaciones).

Pero Manuel es otra cosa, no es el PC, sin embargo, esta solitaria invitación, destinada a pasar un aviso sobre los grandes temas que nos gustaría que el próximo gobierno encarnara, no es más que un intento por persuadir a sectores descontentos, a los que no es suficiente decirles que la derecha es mala y perversa. Es un buen intento, pero no tiene sustento social, no le lleva fuerza detrás, pasa a ser parte de este coro que clama votos para Frei.

En la ANEF, con Bachelet, siendo candidata a la presidencia, se suscribió un protocolo de acuerdo para terminar con la precariedad del empleo en el sector público, el que no se ha cumplido, y no se va a cumplir. Hemos vivido de promesas; son cientos los protocolos de acuerdo que no se han cumplido, cada paro tiene detrás la traición a la palabra empeñada. Por lo que no dificulto, que se firme un Gran Pacto “con los sectores progresistas”, claro que una vez en el poder, se archivará, a menos que las personas se levanten en grandes movilizaciones sociales y hagan cumplir por la fuerza lo acordado en el fragor de la campaña, ya que para los excluidos, nada es gratis, todo tiene su costo.

Las pequeñas y grandes conquistas sociales, han sido proporcionales al nivel de lucha, organización y unidad, con que se han articulado las demandas. ¿Entonces, por qué el “progresismo” no toma esa histórica bandera y en vez de andar captando votos, en el vacío, no opta por ser parte de un movimiento social de verdad?


GATO POR LIEBRE: UNA VIEJA ESTRATEGIA PATRONAL Y DE LOS QUE CLAUDICAN

Dirigente de la Confederación de Trabajadores de la Zona Poniente de Santiago CONFESIMA

Muchos dirán que los pueblos tienen los gobiernos (y dirigentes) que se merecen, apuntando al pueblo como único culpable y responsable de su situación y minimizando la capacidad reflexiva.

Otros se justificarán con que se trata de el trabajadores y sus familias, miserias producto de sobrevivir con salarios inferiores a doscientos cincuenta mil pesos o en la cesantía o en trabajos precarios por cuenta propia. Miserias de una vida empobrecida por el escaso tiempo libre y peor aun, tiempo libre administrado por el mismo poder que administra el tiempo que se vende. Miserias de trabajadores que padecieron el empobrecimiento de la vida en dictadura, luego los últimos veinte años y ahora hasta quien sabe cuándo.

Pero también existen otros sinvergüenzas que sin siquiera disimular su concubinato con la Concertación nos quieren para ocultar su fracaso, su dependencia del estado, su renuncia a cambiar el mundo y por segunda y tercera vez nos quieren pasar gato por liebre. Para ganar votos de izquierda y de los trabajadores para la bolsa de Frei, suscriben “doce compromisos por la democratización y el avance social de chile”, pensando que los trabajadores no tenemos memoria y que olvidamos que ya para salvar a Bachelet hace cuatro años suscribieron “cinco compromisos” que obviamente se olvidaron luego de la elección.

De los “doce compromisos” que ahora sacan de la manga, el quinto se refiere al mundo de los trabajadores y se denomina “Por la ampliación de los derechos de los trabajadores”. En él, prometen respaldar y empujar una agenda “de reforma laboral como la propuesta por la Central Unitaria de Trabajadores”, como si la Central realmente hubiere defendido a los trabajadores estos veinte años de “transición”. En concreto, las promesas son una serie de declaraciones demagógicas que no tienen asidero con la realidad.

Desde la vereda de los trabajadores, que no queremos más espejos sino que una vida digna y libre, no queda más rechazar esta burla.

La sola utilización de conceptos tales como “relaciones laborales más equilibradas”, “garantías más claras” o “generar regulaciones que se hagan cargo de las nuevas realidades laborales” demuestra la falta total de voluntad de un cambio radical de las relaciones entre capital y trabajo. Más bien, dejan en claro el interés de perpetuar la subordinación del segundo a favor del primero. Los trabajadores que nos
organizamos en forma autónoma e independiente tenemos claro que esa no es nuestra ruta.

Apelando a la mala memoria, nos prometen una agenda supuestamente cumplida por los acuerdos CUT (Martínez)-Lagos del año 2001, cuando se nos dijo que por fin la ley laboral garantizaba libertad sindical y el fin del libre despido. Tratar de vendernos el mismo espejo solo demuestra que ya nos mintieron la primera vez. No nos engañarán dos veces.

Proponen “el cumplimiento efectivo de la Ley de Subcontratación”. A diferencia del señor Cuevas, ex candidato a diputado, nosotros no queremos el cumplimiento efectivo de la Ley de Subcontratación, nosotros queremos su abolición. ¿Por qué querríamos una ley que perpetúa el trabajo precario del sub-contrato, que autoriza el suministro de trabajadores baratos y que garantiza a los capitalistas la
atomización de la clase, al permitir subcontratar incluso dentro del mismo giro de cada empresa, que abolió el fuero maternal de las mujeres suministradas?

Los trabajadores no buscamos que solo algunos tengan derechos y que existan trabajadores de primera y de segunda categoría. ¿Acaso los trabajadores subcontratados no merecen la misma dignidad que todos los trabajadores? La subcontratación significa un retroceso de más de un siglo de luchas sociales bajo la bandera de igual paga por igual trabajo. Todo lo demás es demagogia, es traición.
En la lucha por el fin del capitalismo, contra el trabajo asalariado y la enajenación, por ahora necesitamos una sola herramienta: que todos los trabajadores tengan derecho a la negociación colectiva, con sus patrones reales. Que puedan ir libremente a la huelga, que puedan sindicalizarse y negociar colectivamente sin ser despedidos. Todo lo demás será el fruto de nuestra lucha, pues a fin de cuentas, creemos que nuestra liberación solo puede nacer de nosotros mismos y no de regalos, arreglos, la compra de conciencias o coimas de la clase dominante.

Las promesas vertidas en este “compromiso” por supuesto no visualizan esta necesidad de los trabajadores que queremos luchar por nosotros mismos por nuestra liberación. Y no la visualizan porque en realidad los intereses de este pacto son otros, ajenos a la clase. Son pagar por un par de asientos en la cámara. Son mantener la razón de ser una Central burocratizada y funcional a los poderosos, que cada vez agacha más la cabeza ante la CPC y los ministros de hacienda de la Concertación. Para los traidores, este pacto es tratar de mantener su lugar en el dominio burocrático de la mano del capital, antes que éste solito, de la mano de Piñera, no los requiera más. No nos importa. Los trabajadores no tememos a un cambio de administrador. Sabemos que el capital no nos dará nada que no sean migajas. Para los que queremos una vida libre y digna, las migajas son un insulto.

Solo nuestras luchas colectivas, autónomas, con la conciencia clara y limpia de que queremos liberar al mundo y no reformarlo para que nada cambie nos llevarán al triunfo. En estas elecciones sabemos que gane el que gane, nosotros perderemos, así que no nos tientan con mentiras que no cumplirán.

La herramienta inmediata que necesitamos es algo que no nos darán ellos, los patrones y sus lacayos porque saben el peligro que corren. Saben que reconocer realmente el derecho a la huelga, en toda su amplitud, nos permite comenzar a guapearle al capital. Como no reconocerán este derecho, lucharemos por obtenerlo. Para eso no necesitamos ni uno, ni dos ni doce compromisos de traidores y burócratas. No necesitamos sus compromisos, no los necesitamos a ellos.

Por un trabajo libre, decimos no a los chantajes electorales.
Unidad, resistencia acción contra el capital y sus títeres!

EL CUENTO DEL LOBO

Dirigente de la Federación de Sindicatos de la Ingeniería.

Nuevamente los partidos de la concertación incluido ahora el Partido Comunista, nos asustan con la llegada de “la derecha” a La Moneda, después que han cogobernado con ellos durante 20 años, pretenden asustarnos que lo peor está por venir si es que Piñera es el próximo
presidente.

En un “seminario” convocado por la Fundación Clodomiro Almeyda, se debatió sobre la importancia de acabar con la indemnización por años de servicio ya que “muy pocos trabajadores lo reciben”, ninguno de los panelistas era militante o cercano siquiera a los partidos de la Alianza, sin embargo el tema era acabar con un derecho de los trabajadores más que extenderlo a todos.

Si, debemos asustarnos, pero del régimen que se avecina, ya sea con Frei o con Piñera, el capitalismo que resurge luego de esta crisis será aún más salvaje y despiadado ahora con el aval de partidos que otrora defendieron los intereses de los trabajadores, un estudio del CENDA indica que los niveles de empleo nunca lograron recuperarse a los niveles pre crisis asiática, o sea que durante diez años el desempleo fue estructural, con la agravante que durante el 2009 ha aumentado el desempleo pese a las medidas de subsidio al empleo que resultaron insuficientes.

El capitalismo post crisis ya tuvo sus ensayos en Chile afinando la entrega de recursos naturales a las multinacionales a través de garantías estatales, maximizando la tasa de explotación de los trabajadores y controlando uniformemente los medios de comunicación.

El eje principal de la dominación de los próximos años se concentrará aún más en la mediatización, la mejor prueba de éxito lo demuestra el final de gobierno de Bachelet que logró legitimar tres pilares básicos de la economía neoliberal y presentarlo como si fuera un logro en beneficio del pueblo.

La subcontratación fue una piedra en el zapato durante los tres primeros gobiernos de la concertación, el outsourcing se impuso por la vía de los hechos, pero Bachelet con la complicidad del aspirante a diputado Cristián Cuevas lo legalizaron ahora quieren que “la ley se cumpla”. Eso significa consolidar una práctica que incluye la vulneración del derecho a fuero de las mujeres embarazadas. Aplausos y
buenos resultados en la encuestas.

La capitalización individual y las AFP estaban cuestionadas en el programa de Patricio Aylwin, pero con la “reforma previsional” se consolidó el rol de las AFP con facultades de “invertir” el dinero de los trabajadores en el extranjero, se termina paulatinamente con la garantía estatal, para reemplazarla por una aporte solidario el APS que en definitiva es menos plata. Se incluyen beneficios perversos para que las mujeres posterguen su jubilación hasta los 65 años. Aplausos y buenos resultados en la encuestas.

La cesantía estructural obliga a los trabajadores a emplearse con sueldos que no tienen ninguna relación con las utilidades de las empresas, a tal punto que se busca criticar a los mineros por dar la pelea por sueldos del primer mundo, pero las rentabilidades empresariales no escandalizan. Como existe tamote cesantía en el país y tanta pobreza entonces los demás trabajadores debemos hacer votos de pobreza para no escandalizar a los inversionistas extranjeros. Aplausos y buenos resultados en la encuestas.

Por eso, no creemos en el cuento del lobo, el lobo ha estado con nosotros disfrazado de oveja, y se retira con aplausos.